José Héctor Adolfo Gutiérrez Castillo nació en Teno, localidad cercana a Curicó, el 27 de septiembre de 1938, falleciendo el 9 de noviembre de 1998. Desde su infancia se siente atraído por la música y a pesar de haber sufrido las consecuencias de la poliomielitis siendo muy pequeño, a los 10 años inicia sus estudios de piano, descubriendo en la música y las artes su gran pasión. Sus estudios superiores los realiza en la Facultad de música y Artes de la Representación de la Universidad de Chile.
Grandes maestros como Gabriela Pizarro, Violeta Parra, Manuel Dannemann, entre otros, lo van comprometiendo con el estudio y difusión de nuestras raíces. Ya en 1966 comienza a dictar clases, teoría del folclore, guitarra folclórica, danza folclórica, expresión corporal y guitarra clásica fueron parte de sus cátedras. Centenares de alumnos aprendieron de este gran maestro en Universidades, Escuelas y Grupos de Proyección Folclórica.
En el año 1964 Adolfo Gutiérrez crea el Grupo Rauquén, del cual fue su director hasta 1998. La principal preocupación de Adolfo con su Grupo Rauquén fue el rescate, estudio y difusión de nuestros bienes culturales, destacando entre ellos el trabajo folclórico-costumbrista de la Belle Epoque Chilena (1885-1915), además de un completo estudio sobre diversas manifestaciones a través de todo Chile realizando una intensa labor de rescate y difusión de nuestros bienes culturales, logrando profundizar en la música y los instrumentos que en las manifestaciones sociales y culturales de 1900 estaban en boga, como acompañamiento de las danzas que llenaban los salones de las grandes ciudades y que influenciaban hasta las tertulias pueblerinas, indagando además en las chinganas, uno de los más importantes lugares de diversión para el parroquiano de la época. El reencuentro con las Estudiantinas, que habiendo tenido su origen en las Tunas Españolas, se mantuvieron en Chile hasta principios del siglo XX, también se debe a Adolfo y al Grupo Rauquén.
Es así que como parte de sus principales trabajos de investigación sobre la Belle Epoque Chilena y su repercusión en el panorama folclórico costumbrista chileno, las Tunas Españolas y Estudiantinas Chilenas, los instrumentos musicales saloneros y pueblerinos de 1900 no dejó la grabación del disco "Del Álbum de los Abuelos" en 1972, trabajo que marcó un hito en la historia musical chilena.
Su último trabajo en conjunto con las profesoras Sonia Pinto V. y Silvia Sandoval, "70 años de música en Chile: 1850-1920, manifestaciones folclóricas y populares", son parte del legado cultural que nos dejó este gran e inolvidable maestro y amigo.
La influencia de Adolfo Gutiérrez a través de los estudios y trabajos dirigidos por él, se aprecia en numerosos conjuntos e intérpretes del folclor nacional, llegando a constituir una escuela, un estilo y una forma de trabajo y de interpretación.