"Valentín Trujillo ya casi es parte del grupo", dijo el guitarrista y líder del conjunto de jazz Ángel Parra, antes del lanzamiento en el Teatro Oriente de ese banquete de foxtrot que venía en el disco "Un año más" (2007). Nada más ajustado le calza ahora, cuando el trío que forma con el contrabajista Roberto "Titae" Lindl y el baterista Andy Baeza está listo para presentar su décimo disco: "Espérame".
En este momento, el Ángel Parra Trío gira más que nunca en torno al famoso pianista de los sábados. Trujillo definió de manera natural la dirección del repertorio, del sonido y de la improvisación melódica para el conjunto, que además de tocar desarrolla virtuales proyectos de arqueología musical. "Si antes trabajamos con la música pre Orquesta Huambaly, ahora nos fuimos directo a los años 50", dice Parra. "Encontramos material estupendo en los propios discos que editó Valentín de esa época, cuando se tocaban ritmos bailables y populares en salones y brillaban las orquestas de la época bohemia. Como no hay discos para escuchar esa música, decidimos grabarla nosotros", agrega Lindl, quien junto a Parra además combinan el pop y el rock tocando con Los Tres.
El contrabajista se refiere a las fantasías musicales que dominan los discos "Un piano con alma" (1958), "Ritmos veraniegos" (1960) o "Sáquela a bailar" (1961): "Es el verdadero swing nacional", apunta Ángel Parra. Para reconstruir ese sonido en "Espérame" llamaron a solistas de la vieja guardia, y los combinaron con músicos actuales como el cantante pop Julián Peña, quien vuelve a colaborar con el grupo en su calidad de crooner.
En los créditos se leen los nombres de antiguos compositores, como Fernando Lecaros, de la misma familia de jazzistas, o el maestro Vicente Bianchi, aún vivo. "Valentín Trujillo era un genio: tocaba 'Abejorros' de Bianchi en 'Sábados Gigantes' como cortina de concursos. Siempre metía música chilena ahí. Esta melodía la van a reconocer", anuncia Parra.
El álbum alterna estilos: desde Nueva Orleans hasta hot jazz de París. También hay boleros y swings muy rápidos. "La melodía manda", dicen, como el chachachá "Los marcianos (llegaron ya)". "Pero nosotros somos un grupo de jazz , así que el componente improvisacional se mantiene ahí", adelanta Roberto Lindl. "Lo que pasa es que hemos aprendido de estos maestros: a tocar sobre la melodía, en dos pasadas y sin derroche técnico. Como dice mi buen amigo 'Titae', esto es un arte en extinción", rubrica Ángel Parra.
La vieja guardia: testigos presenciales
Toda la imaginería de "Espérame" está basada en las fotografías de David Rodríguez Peña (1930-1968), histórico reportero de "Eva", "Pingüino", "Cine Amor" y "Ritmo". Incluso trabajó en "Playboy" en Estados Unidos. Sus cinco mil cuadros, que retratan la bohemia identificada con el súper cabaret Bim Bam Bum, fueron encontrados fortuitamente en un desván y luego se convirtieron en la exposición "Proyecto Cabaret".
Es una inspiración natural para los músicos que acompañan al grupo, porque estuvieron allí. El saxofonista alto de 81 años Mickey Mardones tocó en la Orquesta Los Caribe, el trompetista Ricardo Barrios viene de la Cubanacán de 1956, mientras que el tumbador Adelqui Silva dirige hoy a Los Rumberos del 900.